Ultimamente parece que estoy "desaparecida en combate" y es que el Otoño no ha empezado como yo me esperaba. Me las prometía muy felices tejiendo un montón de proyectos que tenía planeados, pero llevo una de esas rachas en las que vas enlazando unos problemas con otros y no terminas de desenredar la madeja....
Pero hace unos dias alguien "tiró del hilo" y me preguntó si podía tejerle un gorrito, porque pasaba mucho frío cuando salía a pasear por las mañanas.
No sé si os pasa, pero a mí, aunque no tenga ganas de nada, ni tiempo, ni intenciones de hacer algo, si una persona te pide un deseo que sólo tú puedes cumplir (aunque sea un humilde gorro de lana), parece que un resorte interior se activa y te ilusionas otra vez.
Hace años tejí para mi marido el archiconocido gorro Jacques Cousteau Hat por ese mismo motivo ¡¡tengo frío en la cabeza cuando salgo de paseo¡¡¡ y todavía lo usa bastante. Me gusta mucho ese diseño, es muy sencillo, pero a "los chicos" no les suelen gustar las cosas muy recargadas ...a no ser que seas Stephen West ;))
Patrón: Jacques Cousteau Hat (gratis en Ravelry)// Lanas: en colores super-sobrios; el azul marino es Katia Merino Clasic y el negro es Stop Prima Merino //Aguja: 3,5 mm
Resultado: tejer este gorro ha sido como la vitamina anti-apatía que tanto necesitaba.



















































