Este verano, haciendo una mudanza, una amiga mía descubrió una caja de madera con la palabra "Lanas". Y al abrirla, ¡¡¡oh, mágia¡¡¡ aparecieron muchos ovillos, muy bien ordenados y con olor a lana antigua.
Me dijo: "estas lanas eran de mi abuela, así que muchas pueden tener hasta más de cien años". Como ella no sabe tejer, me dió estos 5 ovillos para que hiciera algo. 
Son de lana merina, con un tacto muy suave y unos colores muy vivos e intensos, porque seguro, están tintados de forma natural. Dos eran de lana fina (azulón y negro mezclado) y los otros tres algo más gruesa. Con los ovillos finos he tenido justo para tejer esta bolsita.
Ahora estos ovillos han vuelto a su dueña legítima, -mi amiga-, pero ya transformados. Es una bolsa para guardar más secretos....
Las tarjetas con aire vintage son de una exposición que hubo
en la biblioteca pública de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca).